miércoles, 21 de agosto de 2019

¿Te dejas dominar por tus estados de ánimo?





Formar un carácter capaz de dominar la comodidad y los impulsos propios de su forma de ser para hacer la vida más amable a los demás.
Es el valor que nos ayuda a controlar los impulsos de nuestro carácter y la tendencia a la comodidad mediante la voluntad. Nos estimula a afrontar con serenidad los contratiempos y a tener paciencia y comprensión en las relaciones personales.

El autodominio debe comprenderse como una actitud que nos impulsa a cambiar positivamente nuestra personalidad. Cuando no existe esa fuerza interior, se realizan acciones poco adecuadas, generalmente como resultado de un estado de ánimo; la armonía que debe existir en toda convivencia se rompe; quedamos expuestos a caer en excesos de toda índole y entramos en un estado de comodidad que nos impide concretar propósitos.

Cada día que buscamos ejercer ese señorío sobre nosotros mismos, automáticamente nuestro carácter comienza a madurar por la serenidad y paciencia que imprime este valor, la voluntad nos libera del desánimo, controlamos nuestros gustos y vivimos mejor la sobriedad, en pocas palabras, entramos en un proceso de superación constante.

Algunas personas han opinado que la fuente para lograr el autodominio proviene de la aplicación de algunas técnicas para relajarse, y aunque efectivamente pueden ayudar, no debemos perder de vista que los valores se forman a través del ejercicio diario, con el esfuerzo por descubrir en nuestra personalidad aquellos rasgos poco favorables.

Las costumbres y hábitos determinan en mucho la falta de autodominio. Debemos comenzar por analizar cuales de ellas nos condicionan e impiden vivir este valor.

El autodominio nos ayuda a reconocer los distintos aspectos de nuestra personalidad y nuestra forma de reaccionar ante determinadas circunstancias. Debemos cambiar nuestras disposiciones en sentido positivo: “en lugar de molestarme por la lentitud de “x” empleado -cuyo ritmo de trabajo es así-, ahora no sólo evitaré el disgusto y llamada de atención, procuraré darle un buen consejo que le ayude a mejorar”.

Lo mismo aplica para los hijos, el cónyuge y hasta con algunos amigos. Este cambio no es sencillo, requiere atención y esfuerzo para anticipar nuestras reacciones, lo cual significa remar contracorriente para corregir este mal hábito.

Otras de las costumbres más arraigadas se encuentran en el terreno de los gustos y comodidades personales, en apariencia es poco significativo privarse de una golosina a media mañana, quedarse en cama más de lo debido, terminar de trabajar antes de la hora de salida, o buscar como perder el tiempo para llegar más tarde a casa y evadir alguna ocupación, pero cada una de estas cosas pequeñas constituye una excelente oportunidad para practicar el autodominio. Quien tiene la capacidad de privarse de un gusto, también tendrá la fortaleza para soportar situaciones desagradables.

Para algunas personas, la falta de este valor se manifiesta por el deseo de convertirse en el centro de atención en todo lugar, acaparar las conversaciones, presumir de sus logros, compararse continuamente con los demás… El autodominio también ayuda a ser más sencillos, hombres y mujeres de acción y no de palabras inútiles.

En familia este valor es indispensable para la sana convivencia, pues implica aprender a tolerar y pasar por alto las pequeñas fricciones cotidianas, no se tratar de desentenderse, sino de dar ejemplo de serenidad, comprensión y cariño, principalmente cuando se tiene la responsabilidad de educar a los hijos. También nos ayuda a estar pendientes de las necesidades de los demás y prestarles servicios, pues la comodidad nos hace esperar ser atendidos, mientras que el autodominio nos impulsa a ser más participativos en los quehaceres cotidianos.

En el contexto de las relaciones personales, el autodominio nos impulsa a ser discretos y maduros para evitar la murmuración, la crítica y la difamación de los demás por cualquier situación que es incompatible con nuestra forma de pensar.

La práctica del autodominio también nos induce a perfeccionar nuestros hábitos de trabajo, aprovechar más el tiempo, tener más cuidado en lo que hacemos, “dar el extra” cuando se necesite. En el campo escolar y profesional siempre es necesario el perfeccionamiento, que sólo se alcanza con esfuerzo, alejando la pereza y la mentalidad conformista.

Para iniciar y desarrollar el autodominio, considera como importante:

– Aprende a escuchar. De lo contrario, se convierte en la muestra más clara de la falta de autodominio.

– Procura no distinguirte por comer abundantemente, decir disparates, vestir de forma estrafalaria, mostrar poca educación o malos modales.

– Evita el deseo de enterarte de lo que no te incumbe, hacer comentarios imprudentes y dar consejos no solicitados, eso es ser entrometido.

– Cuida especialmente tus relaciones personales, evita suponer las palabras y actitudes que los demás tienen y que “motivan” tu enojo. Lo más importante es que tu cambies de actitud, que hasta ahora también es predecible.

– Dedica unos minutos cada día para reflexionar y elaborar una pequeña lista sobre las situaciones cotidianas que normalmente te disgustan, provocan pereza, caes en excesos y aquellas en las que evades tus responsabilidades. No te preocupes si en un principio son pocas, más adelante seguirás descubriendo otras no menos importantes.

– De la lista obtenida, selecciona dos de todas ellas (puedes elegir entre las interrupciones en el trabajo, comprar los víveres para el hogar, desvelarte con frecuencia, dedicar el tiempo necesario al estudio, por ejemplo), reflexiona sobre la actitud correcta que debes adoptar y llévalas a la práctica por una o dos semanas, después de ese período elige otras y así sucesivamente.

La persona que aprende a controlarse interiormente tiene el privilegio de vivir una alegría auténtica, pues jamás se deja llevar por los disgustos y contratiempos; además, tiene la tranquilidad del deber cumplido, pues por el control que tiene sobre la comodidad, es capaz de cumplir con sus deberes oportunamente. Consecuentemente, todo esto le ayuda a tener excelentes relaciones personales, por la cordialidad y delicadeza que mantiene en su trato.

Artículo originalmente publicado por encuentra.com

martes, 20 de agosto de 2019

«Coin Operated». El mejor corto animado los sueños intactos





 «Coin Operated» es un corto animado sinceramente hermoso. Dirigido por Nicholas Arioli, no sorprende que haya sido nominado a numerosos premios.

El año está por terminar en pocos días, y es una realidad que incluso con toda la locura y velocidad del sinfín de celebraciones de cierre de año, siempre hay un momento, aunque sea minutos antes que den las doce, para mirar atrás y ver lo que el año ha dejado y cómo es que queremos empezar el nuevo.

Las resoluciones de año nuevo abundan, pero a penas llegamos a marzo muchas de ellas quedan en intenciones. Este conmovedor corto nos ayuda a reflexionar no solo en los sueños sino en la importancia de ser constante, esforzarse por ellos, pero sobre todo escoger ese sueño por el que vale la pena dejarse la vida entera.



«Un cohete que llegue a la luna»
¿Cuáles eran los anhelos más grande que alguna vez tuviste? Las constantes frustraciones, la dificultad de la vida misma nos hacen olvidarlos. En algún momento, mirando a este niño que se convierte en adulto y finalmente en anciano, dedicar la vida entera a perseguir un anhelo sin desfallecer, me llevó a pensar en nuestra propia vida.

Como cristianos el anhelo más grande es, efectivamente, conquistar el cielo. Así como este pequeño que se esfuerza continuamente sin despegar la mirada de aquello que sabía finalmente que lo haría completamente feliz.

La vida, dura lo que un suspiro, todo pasa y el amor queda. Al final seremos medidos por el amor, como nos decía nuestro buen amigo San Juan de la Cruz. Que al terminar este año la reflexión tenga que ver con la inocencia, con el esfuerzo que le hemos puesto al amor, y con cuánto hemos anhelado el cielo.

Recordemos que todo lo bueno y todo lo difícil que hayamos atravesado, forma parte del camino que constantemente estamos transitando hasta llegar a casa.


Author:      Nory Camargo
Article title: «Coin Operated». El mejor corto animado para despedir este año con los sueños intactos
Website title: Catholic-Link
URL:         https://catholic-link.com/coin-operated-corto-animado-suenos/

lunes, 19 de agosto de 2019

¿Qué tiene que ver una lámpara rota con mi tristeza?



Solo el amor salva. Es la conclusión que podemos sacar del ingenioso video de Ikea Canada sobre el reciclaje que verán a continuación.



La analogía de la lámpara con nuestras vidas es sugerente
Creo que todos hemos experimentado, en distintos grados y formas, el dolor de la humillación o la vergüenza a causa del rechazo, la discriminación o la marginación, debido acaso a alguna falta, error o pecado cometidos, o quizás debido a alguna herida, debilidad o problema más bien recibidos, sean estos de índole física, psicológica o espiritual.

En estos casos, es casi imposible no percibir una densa nube de inseguridad que se cierne sobre nosotros, por esos tantos, y tontos, malos pensamientos que pueblan nuestra cabeza, abrumándonos y repitiéndonos a martillazos (con un dejo casi diabólico), que valemos poco o nada, que nadie nos quiere, que ya no servimos para nada, que nuestra vida no tiene sentido etc.

Nos parecemos bastante a esa pobre lámpara al costado de la basura: nos sentimos rotos por dentro, abandonados y andamos con la cabeza gacha sin esperanzas en medio del camino; sin embargo, para una mirada atenta y objetiva, todavía estamos resplandecientes, llenos de vibrante color, en buen estado, capaces de reflejar una gran belleza y sentido.

¿Por qué si todo esto es tan evidente no somos capaces de verlo? ¿Por qué se nos vuelve tan negra la mirada y el corazón? Creo que una de las causas principales, dentro de muchas otras, es la tristeza. Sí, pues nos dejamos hundir por el dolor que nos generan nuestras heridas y acabamos por naufragar en el mar de la tristeza, hasta perder la visión sobrenatural y espiritual de la realidad; hasta desangrarnos interiormente.

La ceguera espiritual que provoca la tristeza es una de las grandes conquistas del Maligno
Nos acorta la vista concentrando toda nuestra atención sobre nuestras heridas, problemas y dolores o sobre los de aquellas personas que nos han herido (¿Acaso para vengarnos?). De este modo, nos obnubilamos ante todo lo bueno y valioso que aún hay en nosotros, en el mundo, y también en los demás.

Terrible es este mal de la tristeza. Ya lo advertían tantos siglos atrás con lucidez los monjes del desierto. Juan Casiano por ejemplo decía:

«El espíritu de la tristeza que oscurece el alma y no le permite ninguna contemplación espiritual, impidiéndole toda obra buena. Cuando este espíritu malvado aferra el alma y la obnubila, no le permite cumplir sus oraciones con buena disposición de ánimo ni perseverar en el provecho que traen las sagradas lecturas, no permite que el hombre sea humilde y tierno hacia sus hermanos, en pocas palabras, le genera odio por cualquier tipo de actividad».

Para lograr romper este círculo vicioso, no basta tan solo una toma de conciencia del problema o una buena voluntad de cambio. Se requiere más bien un verdadero toque de gracia, una dulce mirada que nos saque de nosotros mismos y nos confirme de nuevo en el amor. Esa mirada que se refleja tan bien en la tierna imagen de la niña. Esa niña de nada, como llamaba Peguy a la esperanza;  que evoca la dulce mirada del Señor.

Y aquí la tristeza puede convertirse en algo bueno, porque puede ayudarnos a abrirnos a Dios. Nos lo decía el apóstol Pablo: «Ahora me alegro, no porque os entristecisteis, sino porque os entristecisteis para penitencia […] Pues la tristeza según Dios es causa de penitencia saludable, de que jamás hay que arrepentirse, mientras la tristeza según el mundo produce la muerte» (2Cor 7, 9-10).

En otras palabras, el dolor y la tristeza si son según Dios, pueden servirnos para  dejarnos mirar, abrazar y cuidar por Él (como la niña del video), porque nuestra vulnerabilidad es una puerta que nos abre a la dependencia. ¡Confiemos en Él! Dios ve nuestras heridas no para juzgarlas, sino para sanarlas.

Mientras los hombres son fugaces en el amor y tenaces en el juicio, Dios por el contrario es fugaz en el juicio y tenaz en el amor. No nos quedemos absortos, obsesionados con el bombillo quemado, sin reparar en la posibilidad de que bastaría quizá un toque profundo de gracia para cambiarlo todo. Él está a la puerta llamando (Cfr. Apo 3, 20), ya sea directamente, o por algún intermediario (Cfr. Lc10, 27-37).

¡Abrámonos a su misericordia en la oración! No nos dejemos encarcelar por aquellos pensamientos negativos como le sucedió a los fariseos que acabaron por cerrarle las puertas de su corazón a Jesús y a los demás hermanos. Al final, eran incapaces de ver el valor infinito que se escondía detrás de las apariencias.

Nuestro Maestro, en cambio, veía ya en el timorato pescador al gran apóstol (Cfr. Lc 5, 1-11), veía en la mujer humillada por su adulterio la conversión (Cfr. Juan 8, 1-11), veía en los ojos del desesperado y miserable ladrón el paraíso (Cfr. Lc 23, 35-43), ve en cada uno de nosotros a sus hermanos, hijos del mismo Padre, y nos ofrece siempre su reconciliación.

Aprendamos de Él, para que hagamos con los demás lo mismo; hagamos nuestra su mirada que da luz y vida, hagamos nuestra su muerte que para dilatar su resurrección.


Author:     Nory Camargo
Article title: ¿Qué tiene que ver una lámpara rota con mi tristeza? Un video excepcional
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URL:        https://catholic-link.com/lampara-rota-tristeza/ 

jueves, 8 de agosto de 2019

La Coronilla de San Miguel Arcángel




Recientemente conseguí información sobre La Coronilla de San Miguel Arcángel o también conocido como el Rosario de los Ángeles, era la primera vez que oía hablar de su existencia y les puedo asegurar que quedé maravillada, tanto así, que me hice mi propia coronilla con algunos materiales de bisutería que tenía.

Esta coronilla surgió aproximadamente en 1750 d.c. cuando San Miguel se le apareció a una devota y sierva de Dios en Portugal, llamada Antonia de Astónac donde le reveló que quería ser honrado por medio de las nueve Salutaciones. Éstas consisten en la invocación de la intercesión del Arcángel Miguel y del coro Celestial con nueve plegarias a los 9 coros angelicales, en la que por cada coro se rezará un Padrenuestro y tres Ave Marías en honor a cada uno de ellos.

San Miguel hizo a su vez unas promesas para todo aquel que con devoción lo rezara, prometiendo enviar un ángel de cada coro angelical para acompañar a los fieles a la hora de la Comunión; así mismo, a aquellos que lo reciten a diario asegura que recibirán su asistencia continua durante toda esta vida y después de la muerte. Y serán acompañados de todos los ángeles y con todos sus seres queridos y familiares serán librados del Purgatorio.

Coronilla-San-Miguel-Arcangel

Primero se comienza con una oración en la medalla, más un Gloria.

Luego se invocarán a los nueve coros angelicales con cada una de las salutaciones, acompañados de un Padrenuestro y tres Ave María.

1era Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Serafines, enciende en nuestros corazones la llama de la perfecta caridad. Amén.

2da Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Querubines, dígnate darnos tu gracia para que cada día aborrezcamos más el pecado y corramos con mayor decisión por el camino de la santidad. Amén.

3ra Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Tronos, derrama en nuestras almas el espíritu de la verdadera humildad. Amén.

4ta Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de las Dominaciones, danos señorío sobre nuestros sentidos de modo que no nos dejemos dominar por las malas inclinaciones. Amén.

5ta Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Principados, infunde en nuestro interior el espíritu de obediencia. Amén.

6ta Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de las Potestades, dígnate proteger nuestras almas contra las asechanzas y tentaciones del demonio. Amén.

7ma Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de las Virtudes, no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal. Amén.

8va Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Arcángeles, concédenos el don de la perseverancia en la fe y buenas obras de modo que podamos llegar a las buenas obras del cielo. Amén.

9na Salutación: Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Ángeles, dígnate darnos las gracia de que nos custodien durante esta vida mortal y luego nos conduzcan al Paraíso. Amén.

Al terminar las Salutaciones se rezará un Padrenuestro en honor a los siguientes ángeles:

San Miguel Arcángel
San Gabriel Arcángel
San Rafael Arcángel
Nuestro ángel guardián
Glorioso San Miguel, caudillo y príncipe de los ejércitos celestiales, fiel custodio de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, familiar de la casa de Dios, admirable guía después de Jesucristo, de sobrehumana excelencia y virtud, dígnate librar de todo mal a cuantos confiadamente recurrimos a ti y haz que mediante tu incomparable protección adelantemos todos los días en el santo servicio de Dios.

V: Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, Príncipe de la iglesia de Jesucristo.
R: Para que seamos dignos de alcanzar sus promesas.

y al finalizar:

Oremos:

Todopoderoso y eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia a favor de la común salvación de los hombres, escogiste por Príncipe de tu iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel, te suplicamos nos hagas dignos de ser librados por su poderosa protección de todos nuestros enemigos de modo que en la hora de la muerte ninguno de ellos logre perturbarnos, y podamos ser por él mismo introducidos en la Mansión Celestial para contemplar eternamente tu augusta y divina Majestad por los méritos de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Espero les guste tanto como a mí y les llene de paz.
Sin duda es una práctica espiritual que nos acerca a Dios y a su ejército celestial.

En honor a ti querido Arcángel Miguel.

jueves, 18 de julio de 2019

¿Quieres levantar el ánimo? Ponte a “Vivir” con Estopa y Rozalén





Si te levantas de mañana con el ánimo de una tortuga o de un koala, no te preocupes. Estopa y Rozalén han preparado una canción que viene sonando fuerte desde el pasado jueves. Se titula “Vivir” y te carga las pilas en menos de tres minutos. Pruébalo.
“Vivir” es un tema especial, escrito por Rozalén e interpretado por la cantante junto a ese dúo de “brothers” de Cornellá que se ríen de su propia sombra y se meten en el bolsillo a todo el personal con solo salir al escenario.

Estopa, siempre metidos en temas de justicia social y causas solidarias, apoyan esta vez la lucha contra el cáncer de mama. Venden este tema y los fondos que se recauden con las descargas legales irán destinados a la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer.

Rozalén convivió unos días con pacientes del cáncer de mama para empaparse de sus sentimientos. Y lo que le ha salido es una lección de humanidad y de ganas de vivir tremendas. El próximo 3 de noviembre está previsto un concierto organizado por la emisora española de radio Cadena 100 en Madrid. Los fondos son para la misma Asociación, AECC, y el lema es, cómo no, “Vivir”.


Author:     Dolors Massot
Article title: ¿Quieres levantar el ánimo? Ponte a “Vivir” con Estopa y Rozalén
Website title: Aleteia.org | Español - valores con alma para vivir feliz
URL:         https://es.aleteia.org/2017/10/23/quieres-levantar-el-animo-ponte-a-vivir-con-estopa-y-rozalen/

miércoles, 17 de julio de 2019

Cinco frases inspiradoras de la llegada del hombre a la luna






De la boca de John Fitzerald Kennedy a Pablo VI, la llegada del hombre a la luna, cuyo 50 aniversario se celebra este 20 de julio, ha dejado frases imborrables, tanto como aquellas inmortales imágenes de la primera caminata lunar. Aquí un recorrido de una travesía que desafió los límites de lo que el hombre creía que podía hacer, y que algunos invitaron a leer y entender en su mayor profundidad desde una perspectiva más trascedente.

J. F. Kennedy

En el que uno de los discursos más emblemáticos de la historia de la retórica política, el presidente John Fitzerald Kennedy (1917-1963) anunció que el hombre llegaría a la luna y dispuso de todos los esfuerzos de su país para concretarlo. Cierto es que la carrera espacial con la Unión Soviética fue acaso la más inocente de todas las disputas de la Guerra Fría, y no por ello estuvo libre de espionajes y episodios oscuros. Pero en aquel discurso del 12 de septiembre de 1092, en el estadio de la Universidad de Rice, JFK propuso una política de Estado, pero también un motivo trascendente para esa política de Estado:

Todavía no hay conflicto, ni prejuicios, ni conflicto nacional en el espacio exterior. Sus peligros son hostiles para todos nosotros. Su conquista merece lo mejor de toda la humanidad, y la oportunidad para una cooperación pacífica en ella pueda que nunca vuelva. ¿Pero por qué, dicen algunos, la luna? ¿Por qué elegir esto como nuestro objetivo? Y ellos bien podrían preguntar ¿por qué escalar la montaña más alta? ¿Por qué, hace 35 años, cruzar el Atlántico en avión? ¿Por qué Rice juega a Texas?

1.Nosotros elegimos ir a la luna. Elegimos ir a la luna en esta década y hacer las otras cosas, no porque sean fáciles, sino porque son difíciles, porque ese objetivo servirá para organizar y medir lo mejor de nuestras energías y habilidades, porque ese desafío es uno que estamos dispuestos a aceptar, uno que no estamos dispuestos a posponer.

JFK fue asesinado el 22 de noviembre de 1963. El programa Apollo siguió su marcha. Cuando pronunció su discurso, era mayoritario el rechazo al proyecto lunar. Sus palabras fueron inspiración y podrían haber sido decisivas para cambiar el curso de esta historia.

Pablo VI

San Pablo VI, como la humanidad entera, siguió con atención los sucesos de aquel julio de 2019. Y en el rezo del Ángelus y las audiencias, el Papa, siempre preocupado por la reflexión sobre el progreso, fue acompañando, en actitud de admiración y oración, y catequizando, la travesía de los astronautas.

Ángelus del 13 de julio de 1969: Aquí hay una pequeña pero siempre excelente lección de catecismo, que ilumina nuestra difícil meditación en el cosmos. Escucha, como una voz profunda que se eleva desde las profundidades del espacio y los siglos: “En el principio, Dios creó los cielos y la tierra”. ( Gen. 1, 1). Observa el panorama del cielo y del mundo; Mide, si puedes, la inmensidad; Hazte un concepto de la densidad de la realidad, de la verdad que está contenida en ella; experimenta una emoción de asombro ante la grandeza ilimitada que tenemos ante nosotros; afirmar la distinción irreductible entre Dios el Creador y el mundo creado, y juntos reconocer, confesar, celebrar la inseparable necesidad, que une la creación con su Creador

Además de unirse a la oración y a la espera alegre, victoria sublime del progreso, como la definió, Pablo XVI meditó la jornada que Neil Armstrong pisaría la luna:

2. Ángelus del 20 de julio de 1969: ¿Quiénes somos, capaces de tanto? Haremos bien en meditar sobre el progreso. Hoy el desarrollo científico y operacional de la humanidad alcanza una meta que parecía inalcanzable: ¿el pensamiento y la acción del hombre a donde aún pueden llegar? Nos fascinan la admiración, el entusiasmo, la pasión por los instrumentos, los productos del ingenio y la mano del hombre, quizás hasta el punto de la locura. Y aquí está el peligro: desde esta posible idolatría del instrumento tendremos que mirarnos a nosotros mismos. Es cierto que el instrumento multiplica la eficiencia del hombre más allá de todos los límites; ¿Pero es esta eficiencia siempre a su favor? ¿Lo hace mejor? ¿más hombre? ¿O podría el instrumento no encarcelar al hombre que lo produce y convertirlo en un servidor del sistema de vida que el instrumento en su producción y en su uso impone a su amo? Todo sigue dependiendo del corazón humano.

El salmo que llegó a la luna

No fue Buzz Aldrin el autor ni de este salmo y por supuesto tampoco del Evangelio, pero sí es el hombre que supo llevar la Palabra de Dios a nuestro satélite, por lo que bien se merece el reconocimiento. Presbiteriano, llevó una diminuta comunión preparada por su Iglesia, leyó un pasaje del Evangelio – que la NASA, por un problema judicial que enfrentaba no compartió en vivo con el mundo-, y meditó unos fragmentos del salmo 8 que se había seleccionado:

3. Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder?

La pisada

Pese a que él lo hubiese querido, no fue Aldrin el primero en pisar la luna. El honor quedó para el comandante Neil Armstrong, quien pronunció una sublime frase que durante mucho tiempo aseguró haber concebido una vez aterrizado el módulo lunar, pero su hermano, más recientemente, expresó la tenía pensada desde antes de partir desde la Tierra.

4. Es un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad

Subsiste aún la polémica, nunca del todo aclarada por Armstrong, de si el expresó “un hombre” o “el hombre”, debido a que en las grabaciones no se escucha con claridad el fonema en inglés “a”.

Sigue pareciendo un sueño

El periodista Walter Cronkite, el hombre más confiable de Estados Unidos, como se lo definía, fue el privilegiado relator de la CBS para el viaje del Apollo XI. Emocionado, convertido en poeta de la llegada del hombre a la luna, en gestos, en manos sudorosas, en lágrimas, en palabras como estas que decía apenas después de compartir las imágenes de Neil Armstrong:

5. Por miles de años ha sido el sueño del hombre caminar en la luna. Ahora, después de verlo pasar, sabiendo que pasó, sigue pareciendo un sueño.

viernes, 12 de julio de 2019

Que no te afecten las opiniones de los demás





Todos, tú y yo necesitamos tener muy clara la diferencia entre opinión y juicio. Para no meterme en tantas definiciones te lo plantearé así: opinión,”me gusta o no me gusta”; juicio, “es bonito y por eso me gusta o no me gusta porque está feo”. En el juicio ya hay un valor agregado, una cualidad o defecto que yo añadí; aún así, ese pensamiento es mío y no define ni a la persona ni al objeto.

La RAE define “opinión” como el “juicio o valoración que se forma una persona respecto de algo o de alguien”, es decir, el concepto personal que cada uno de nosotros tenemos hacia un tercero, hacia un evento, etc. Opinar es justo eso, lo que yo pienso desde mi conocimiento y mi realidad personal hacia (…), lo que quiere decir que mi pensamiento no define al objeto o a la persona sobre la que emito mi opinión. Es más, y aunque duela, mi opinión habla más de mí que de la otra parte porque habla de lo que realmente hay en mi interior, de lo que soy y de los valores que me rigen.

Es una realidad. La mayoría de las personas siempre vamos a hablar y a opinar. Bueno o malo, pero lo vamos a hacer. Es parte de la vida y de tener boca. Y lo vamos a hacer de acuerdo a nuestro corazón. (Aunque aquí, entre nosotros, más les valdría a muchas personas haber sido mudas porque tienen una boquita que bueno…) La diferencia entre opinar cosas buenos y cosas que no son tan buenas dependerá del interior de cada persona y de las heridas emocionales que arrastren.

Entonces aquí lo importante no es que las personas opinen de nosotros. Lo grave es que pongamos toda nuestra atención a lo que los demás dicen, al grado que dejamos que nuestra vida y estado de ánimo giren alrededor de terceros y de sus opiniones. ¡Qué horror! Les estamos dando poder a los demás sobre nosotros.

Así es, tristemente hay personas que se les va la vida y viven preocupadas por quedar bien con los demás, aunque dejen de ser auténticos. Otras, al estar tan atentas al que dirán, dejan de ser quienes realmente son. Sin caer en cuenta de que, si se siguen preocupando por lo que los demás piensen de ellas, entonces siempre serán prisioneras de terceros.

Viven más atentos e interesados en “cuidar las apariencias” que en realmente vivirlas. ¿Hipócritas? Me suena fuerte este término… Mejor pensemos que son inseguras…

El miedo a las críticas no es otra cosa que dejar de vivir nuestra propia vida por terror a ser rechazados. Por lo tanto, con tal de ser aceptados vivimos atentos a lo que los demás opinen de nosotros, al famoso qué dirán, a lo que los demás piensen de mí.

Casi siempre, las decisiones que toman estas personitas inseguras no son por convicción sino por “quedar bien” y para que hablen bien de ellas. De manera consciente o inconsciente buscan la aprobación porque, en su mundo, eso equivale al amor en forma de aceptación.

Así, viven sus vidas a merced de los demás: no hacen eso porque… “¡qué dirán!”; no se visten así porque… ¡qué dirán!; mejor se portan bien porque… ¡qué dirán!; no piden ayuda en su matrimonio que está en una crisis porque… ¡qué dirán!; las hijas se quedan embarazadas fuera del matrimonio, entonces mejor que aborten porque… ¡qué dirán!; los hijos embarazan a la muchacha y hay que casarlos aunque no haya amor porque… ¡qué dirán!; el marido le puso el cuernote y mejor se calla y no busca apoyo porque… ¡qué dirán!; no se juntan con fulana porque… ¡qué dirán!

Tantos y tantos ejemplos que podemos dar… Aquí está involucrado el ego y la importancia que tú le des al estatus social, profesional, económico, etc. y algo -o mucho- de inseguridad o baja autoestima. Esto está tan arraigado en algunas personas que su estado de ánimo y “sentido de pertenencia” dependerá de cómo las reciban y traten los demás.

¿Que qué dirán? ¡Qué digan lo que quieran! Ya basta de vivir a merced de todos, de sus opiniones y juicios. Para eso tenemos una ley moral grabadísima en el alma que si somos dóciles al Espíritu sabremos escuchar. La voz de nuestra conciencia nunca se calla, y aunque hoy en día alguno que otro la tenga anestesiada, será la que nos diga: “Por ahí sí o por ahí no”.

Entonces lo haremos o lo dejaremos de hacer “por convicción”, porque queremos ser mejores personas, más reales, íntegras, congruentes, coherentes, felices, auténticas, santas… y no por buscar ser aceptados.

Esas personas no han caído en la cuenta de que en el momento en que comiencen a vivir sus vidas de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro, siendo auténticas y sin “necesidad” de querer quedar bien con nadie, de aparentar lo que no son ni de guardar las apariencias vivirán una vida más libre, plena y en paz.

Para comenzar a soltar este tipo de comportamiento el cual si no se atiende se puede volver neurótico. Es muy importante que aceptemos -una vez más- que lo que otra persona piense de nosotros no es nuestra realidad, es decir, no es nuestra verdad.

Cuando las personas opinan, hablan u ofenden a alguien más, están hablándose y ofendiéndose a ellas mismas porque somos espejos unos de otros. Cuando alguien opina negativamente de nosotros, está opinando -o quizá criticando- algo de ella que ve reflejado en nosotros y que aún no lo ha superado en sí misma.

¿Has caído en cuenta que la mayoría de los que emiten opiniones hacia ti con no muy buena intención que digamos es por pura envidia? Dirás ¿de qué me pueden envidiar si tienen todo? Créeme que en el fondo todo es por envidia -entre muchas otras cosas- porque tienes una luz muy grande que les deslumbra y que ellas quisieran tener y no han podido. Es una pena porque todos tenemos el potencial de ser luz, unos de otros.

Si tu perteneces al grupo de personas que aún está estancada en esos pensamientos y las opiniones de terceros aún te mueven el piso, te sugiero que antes de que permitas que un comentario te llegue a afectar tomes en cuenta lo siguiente:

Ten claro cuál es el propósito de tu vida. ¿El qué dirán de ti? Lo que cada uno quiera decir es asunto suyo y eso no te define. Viniste a este mundo por amor y para el amor; para ser feliz y por ende para hacer felices a los demás. Tu valor como persona depende únicamente de ti, de tus actos, de tu comportamiento y de la dignidad con la que elijas vivir cada momento de tu vida independientemente de las circunstancias que la acompañen y no de lo que los demás piensen u opinen de ti.Es importantísimo que tú sepas quién eres y que tengas tu autoestima en su lugar para que nada ni nadie te mueva el piso y no te pases la vida queriendo convencer al mundo de que eres buena persona. Tampoco es necesario que vayas aclarando opiniones negativas, chismes o rumores que se dicen sobre ti. La misma vida y su aliado el tiempo se encargarán de poner a cada persona y a cada cosa en su lugar. A todos aquellos que “hablaron” de ti y emitieron opiniones malintencionadas, la misma vida se encargará de que paguen y donde más les duela (generalmente lo que más duele son los hijos). Eso no lo digo yo, es ley de vida, lo que tú le das, recibirás.
Nuevamente, ten claro que las críticas negativas y opiniones de terceros, son sólo eso, pensamientos de terceros y estos no te definen. Quítales el poder de que estropeen tu vida. Toma las cosas de quien vienen y no te enganches ni lo tomes personal.
Hazte de mecha grande. Opiniones son sólo opiniones. Cuando escuches el comentario negativo tú simplemente, y con la elegancia que te caracteriza, sonríe. Aunque te esté matando el coraje no hables ni pierdas la compostura. Si de verdad no te aguantas las ganas de hablar, mirándola a los ojos simplemente di: “Gracias por tomarme en cuenta” o “Gracias, pero pienso distinto a ti”. Das la media vuelta y te vas o bien cambias de tema. Por el otro lado, si la opinión que escuchas sobre ti te suma, entonces recibe el halago, pero nunca despegues los pies del piso. Recuerda siempre ser proactivo y no reactivo.
Acéptalo: tienes el derecho de no caerle bien a todos. Mira, no nos engañemos. Es una delicia que nos digan cosas positivas que nos suban el “pH emocional”. A todos nos gusta agradar y escuchar cosas bellas de lo que hacemos y no tanto disfrutamos que nos critiquen. Sin embargo, hay una gran diferencia entre que un comentario mueva un poco nuestro interior a que el mismo comentario estropee nuestro día por completo.
Rodéate de personas positivas y que por lo menos traten de siempre tener una palabra agradable para los demás. Aléjate de las sanguijuelas emocionales que te chupan energía.
Si eres de las personas que hace todo lo posible por ver lo mejor en los demás y te abstienes de hacer comentarios negativos y no críticas, eventualmente ese será el tipo de gente que atraerás hacia ti porque son con las que te sentirás más cómoda porque comparten valores.

Tú sigue creciendo y nunca te detengas por el qué dirán. Este mundo necesita de más personas auténticas, de una sola pieza, congruentes y luminosas como tú y como yo…

¡Vive en paz y suelta el qué dirán! Sólo preocúpate en agradar a Dios haciendo todo cara a Él con rectitud de intención. Lo demás… Lo demás y los demás son lo de menos… ¡A vivir sin cargas que no te corresponden!


Author:     Luz Ream
Article title: Que no te afecten las opiniones de los demás
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